El día 22 de octubre y con motivo de la celebración en Madríd de la Feria del Sello, Correos puso en circulación una ATM o Sello de Valor Variable dedicado al centenario del edificio del Círculo de Bellas Artes.
El Círculo de Bellas Artes de Madrid es una de las instituciones culturales privadas más antiguas y activas de España. Fundado en 1880 por un grupo de artistas e intelectuales, nació con la vocación de ser un espacio de encuentro, creación y difusión de las artes, abierto al debate cultural y al intercambio de ideas. Desde sus orígenes, el Círculo desempeñó un papel central en la vida artística madrileña, acogiendo exposiciones, tertulias, conferencias y actividades que contribuyeron decisivamente a la modernización cultural de la ciudad.
Durante sus primeras décadas, el Círculo tuvo varias sedes provisionales, hasta que, a comienzos del siglo XX, la institución decidió dotarse de un edificio propio que respondiera a la ambición de su proyecto cultural. En 1919 se convocó un concurso de arquitectura para la nueva sede en la calle de Alcalá. El encargo recayó finalmente en Antonio Palacios, uno de los arquitectos más influyentes de su tiempo.
El edificio del Círculo, inaugurado en 1926, fue concebido como una auténtica “casa de las artes”: combina monumentalidad, complejidad espacial y una extraordinaria riqueza simbólica. Su imponente presencia en el eje Alcalá–Gran Vía contribuyó decisivamente a configurar el perfil metropolitano de Madrid, en diálogo con otros edificios emblemáticos del propio Palacios, como el Palacio de Comunicaciones o el Banco Español del Río de la Plata.
Arquitectura, escultura, artes decorativas y simbolismo clásico se combinan en el edificio para expresar una idea elevada de la cultura. La torre coronada por la escultura de Minerva, diosa de la sabiduría y las artes, se ha convertido en uno de los hitos más reconocibles del skyline madrileño.
A lo largo de estos cien años, el edificio ha sabido adaptarse a los cambios históricos, sociales y culturales, sin perder su identidad. Hoy, sigue siendo un espacio vivo, en constante transformación, que acoge exposiciones, actividades escénicas, pensamiento crítico y creación contemporánea. Celebrar su centenario es reconocer la vigencia de un proyecto cultural que, desde su fundación, ha entendido la cultura como un bien público y la arquitectura como su soporte simbólico y material.
Con este motivo, se ha confeccionado una bonita tarjeta máxima cancelada con el matasellos especial utilizado en Madrid.


